sábado, 4 de diciembre de 2010

Las luces de mi vida



Hola:

¡Hoy se ha cumplido una semana sin pérdidas! Si todo sigue así (¡por favor!), el jueves iremos a ver a Irene...

Ana, siempre ahí, has preguntado que si somos de carne y hueso... Sí, lo somos, aunque de María me he hecho la misma pregunta muchas veces...

En estos ocho días se nos ha puesto un muro delante que por momentos no hemos visto cómo evitar. Se nos ha presentado un futuro que no queremos vivir, hemos visto que en el trabajo no vamos a encontrar (como tantas parejas en nuestra situación) mucha "comprensión" ni facilidades reales, he dejado sóla a María horas y horas, sabiendo que preferiría estar conmigo, hemos discutido y nos hemos reconciliado varias veces, como todos los que se quieren, hemos estado con Fernando y María Isabel mucho menos de lo que nos gustaría, y a ellos, no he sacado fuerzas para oir Misa más que un día, me cuesta rezar,...

Pero en el blog escribo por la noche... Después de ver ese farol de la foto, que María nos enciende cuando anochece para que sepamos que nos espera. Fernando y María Isabel gritan contentos cuando lo ven: "¡Mamá está en casa!". Yo les acompaño, por supuesto.

Escribo después de ver la sonrisa de María, que ilumina bastante más que el farol, de bañar a los peques, de cenar con ellos, acompañarles a cepillarse (más o menos, más menos que más) los dientes, de acostarles y rezar con ellos el Jesusíto de mi vida y el Ángel de la Guarda para que "Mamá se ponga bien". Después de repasar el día, en que María "no ha tenido novedades", los peques han aprendido algo en el Cooooooole, y pasado la tarde con los abuelos, la familia nos ha ayudado y tantos amigos han estado al pié del cañón para lo que sea... ¡Diós y la Virgen nos han cuidado un día más a través de todos ellos! Jesús, a su lado, seguro que ha disculpado nuestros fallos, como buen hijo, ante Ellos.

¿De qué vamos a escribir? Con tanto amor y belleza a nuestro alrededor, ¿Porqué volver la vista hacia lo que no merecería la pena haber visto ni una sola vez?

Puede que estén de moda los programas de televisión en los que sólo se miran los defectos y las malas acciones de las personas, pero nosotros somos de carne y hueso y no seríamos felices si dejáramos que esa parte no nos dejara ver la parte más brillante y hermosa de nuestra vida.

No soy una lumbrera, pero Dios me ha dado el enorme don de mostrarme donde está la felicidad, ayudarme a buscarla, y quedarme con la misma cara que Fernando en la foto disfrutándola. Que se queje el que no haya tenido tanta suerte. (Me voy que acaba de terminar el fregaplatos, y mañana es desayuno de domingo).

5 comentarios:

Nekane dijo...

Un día más a vuestro lado con mis oraciones. Fernando y María, sois algo incleible. Vuestra lucha Dios la va a premiar dejandoos disfrutar de vuestro nuevo peque. Pronto irá al cooole con Fernando e Isabel.
Besos.
Loli

Carmina Garcia dijo...

Querida familia, ¡enhorabuena por esos días que estáis viviendo! Enhorabuena por esos pequeños detalles que vosotros, con vuestros ojos puestos donde se deben poner, apreciáis tan bien. Sois algo grande, sois los Amigos de Dios. De otra forma no se explican las bendiciones que estáis derramando sobre nosotros, con vuestro ejemplo, con vuestra paciencia, con vuestro saber llevar la cruz que os ha tocado vivir en estos días.

Esa luz que brilla sobre Fernando, con su cara risueña, como siempre, es la luz que tenéis al final de este duro camino. No dejéis de verla, de confiar en ella, porque María, la Madre, está en casa... bendiciendo vuestra familia, acompañándoos en silencio.

Un gran abrazo... la madrina de Jesús

María González del Yerro dijo...

Queridos Fer y María, me emocionan vuestros
mensajes, sois increíbles ! Y hoy os doy las gracias por el ejemplo que nos estáis dando!!. Desde luego estáis hechos de una pasta especial!!

Mucho ánimo y mucha fuerza para seguir adelante. Os sigo encomendando muchísimo.

Un abrazo muy muy fuerte
María.

Ana ( Valladolid) dijo...

Bueno familia!!! puesya un día menos para ir a ver a Irene, que , con vuestro permiso, y el suyo, por supuesto!, casi ya es de nuestra familia.¡Cuanto me alegro!.
Después de leer el blog, hoy me he dado un poco más de cuenta de vuestro día a día.Los duros momentos con Jaime, parece que quedaron atrás, pero según leía, Fernando, he recordado que para vosotros los días no tienen 24 horas, son eternos...
Desde aqui,seguir mandandoos nuetro apoyo y felicitaros. A tí, Fernando porque lo estás haciendo fenomenal, y a tí María, porque eres fenomenal.

Vicente - VALENCIA dijo...

Queridos Fer y María:
"¡Qué estupendo, qué alegría! Los hermanos siemrpe unidos ... Nos bendice el Señor desde lo alto, la vida nos da eternamente." Al leer esta entrada me han venido a la mente estas palabras del Salmo 133. Es una bendición poder leeros. ¿Y decías tu, Fer, no sé que cosas sobre escribir y recordar cosas necesarias e importantes? Me avergüenzo de mis tonterías al ver tanto amor y tanta vida en tus palabras, ¡Que el Señor os bendiga y os premie todo lo que estáis haciendo!